Testigos de Cristo

«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio»

Sal 116

Antonio José de Ntra Sra de Fátima

Admisión: 21 de enero de 2018.

Promesa Temporal: 09 de junio de 2019.

Promesa Definitiva: 06 de junio de 2022.

Antonio Castaño Martín, nacido en Madrid el 11 de  junio de 1956. En junio de 1981 finalizó los estudios conducentes a obtener el título de  Licenciado en Veterinaria. Durante cinco años trabajó en el Servicio Veterinario de  la Comunidad de Madrid, compaginando el último año como meritorio en la Cátedra de Agricultura y Economía Agraria de la Facultad de veterinaria de la UCM.

Hasta 1987 realizó estudios de Doctorado e ingresó como Profesor no Numerario en la citada Cátedra hasta 1992.

En ese año ganó la oposición a Profesor Titular del Departamento de Producción animal de la ya citada Facultad.

Desde ese momento hasta el año 2020 ejerció las funciones propias de su categoría hasta el mes de septiembre del citado año.

A partir de ese momento se dedica en cuerpo y alma al servicio del Carmelo Descalzo Seglar hasta la actualidad.

¿Recuerdas el momento en el sentiste la llamada a la vocación al Carmelo Seglar?

Sí, vamos a ver, yo siempre tuve una inclinación a la vida religiosa. Luego durante toda mi vida siempre he estado con el tema de los padres agustinos, que es el colegio al que fui yo siempre. Pero nunca se había materializado, entonces digo, pues ya vendrá más adelante.

Entonces falleció mi hermano, mi padre en 1974 y mi madre en 1982, y mi hermano en 2013. Entonces cuando falleció mi hermano ofrecí para su alma misas gregorianas y fui al Carmelo, al Carmelo de aquí, de Triana y tenía yo una afinidad con el P Secundino Castro, al que tengo mucho afecto además y es una persona muy sabia.

Bueno el caso es que iba todos los días por la mañana a Misa y entonces llegó un momento en el que a pesar de que parecía un convento apagado me gustaba y conocí al P Fausto que venía del Norte y venía con unos novicios, entre ellos el hno Miguel que dejó la Orden. También estaba Nacho que fue ordenado sacerdote hace poco.

Entonces cambió totalmente la dinámica, y hablé con el P Fausto al que comenté mi inclinación a la vida religiosa y me habló del Carmelo Seglar. Entonces  me dijo que por mi edad, 52 o 53 años, hacerte sacerdote ya no puede ser. Ni tampoco diácono permanente, por lo mismo, la edad, me dijo que para prepararme hacen falta años y ya con la edad que tienes ya ibas a ser sacerdote casi con 60 años.

Entonces, me puso en contacto con una señora venezolana que iba por el convento, una feligresa, y ella fue la que me puso en contacto con Catalina Sastre, y estuve hablando con ella por teléfono, que no había manera de quedar porque estaba muy liada, y después de hablar varias veces con ella por teléfono, y de quedar en una cafetería, que seguía hablando por teléfono, y explicándome,  y ella me preguntaba, hasta que me dijo mira, Antonio, ya hemos hablado lo suficiente y me has dado muy buena impresión, así que te incorporas a la comunidad.

Eso fue en el año 2017. Y fui yo con César, aunque no recuerdo si César ya estaba allí o llegó después, con una diferencia de uno o dos días. El caso es que se puede decir que nos hicimos amigos allí.

Entonces si que yo notaba ese amor tan grande y  cuando murió mi madre a los pocos días fui con mi hermano Juan a Fátima,  para rezar por su alma y por mi padre. Y   le pedí a la Virgen que fuera mi madre. Le pedí que fuera mi madre (se emociona) porque a pesar de la edad que tenía era como un niño que se había quedado sin madre. Que fuera mi madre, me protegiera y que hiciera todo lo posible para que me enamorara de la vida. Y en esto coincidió con el momento en el que la sacaban en procesión  al final del Rosario y cuando pasaba por delante empecé a notar como el pecho se me llenaba de una energía, de paz, pero también de una expansión como si el aire se dilatara dentro del pecho, una sensación como muy especial , pero muy agradable y desde entonces voy con frecuencia a Fátima.

Entonces noté que necesitaba un proceso de maduración espiritual porque yo he estado toda mi vida un poco a mi aire, tenía mi trabajo, mis amigos, entraba, salía,  había cosas que hacía  mal, como nos pasa a todos, pides perdón, el Señor te perdona, pero algunas veces te queda una marca, y esa marca pues no consigues liberarte de ella y de vez en cuando te viene el dolor, y ocurre que antes de empezar en el Carmelo pedí a la Virgen que me liberara de todo eso, de esos sentimientos, y de hecho le escribo cartas con lo me sale del corazón y le digo lo que estoy sintiendo en ese momento. Por ejemplo, problemas que tenía con mi hermana, y gracias a la virgen Santísima lo hemos podido superar y ha habido un acercamiento y nos llevamos muy bien. También he tenido recuerdos tristes con  mi madre y con mi hermano. Sin decir mira lo que me ha hecho y yo soy muy bueno, no. Le digo mira lo que ha pasado y como lo estoy viviendo. Posiblemente cuando me muera, que cada vez me va quedando menos tiempo para que suceda, me enteraré de cual ha sido el sentido de nuestro acercamiento y porqué ella ha sido mi Madre y porque yo he sido el hijo, o el hermano, pero ahora de momento no sé. Lo que quiero saber es entender la relación y sobre todo deshacer los nudos. ¡Y lo hace! Me lo concede. En cuestión de pocos meses cuando me quiero dar cuenta y recapacito, digo ¡anda! Pues esto se está solucionando. Entonces ya te digo que fue a partir de ese momento cuando empecé a sentir ese acercamiento al Carmelo fue cuando fui a Fátima. Por este orden, primero Fátima y después el Carmelo.

Y fue la Virgen de Fátima la que me llevó al Carmelo a través del P Fausto.

Te iba a preguntar el camino que has seguido una vez que sentiste la vocación al Carmelo pero ya me lo has contestado.

¿Qué nombre elegiste con la toma del Escapulario?

Antonio José de Ntra Sra de Fátima, como no podía ser de otra manera.

¿Ocupaste algún cargo en nuestra comunidad?

Sí, el de secretario.

¿En tu vida en la comunidad ha habido algún momento especial para ti?

La toma del Escapulario, la Admisión. Con el P Miguel Márquez y luego también las Promesas Definitivas. Con el que antes era el Padre Prior nuestro.

¿Qué ha supuesto para ti en tu búsqueda personal de Dios la pertenencia al Carmelo?

Pues todo, lo más importante para mi es conocerme mejor a mi mismo. Que eso a través de la lectura de las obras de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz y de hablar con los frailes. A mí lo que más me llena sinceramente es la actitud que tienen los frailes y las Madres. Me gusta mucho hablar con los frailes porque son personas que te saben escuchar y luego será también el mundo interior que tienen y el haber confesado durante mucho tiempo. Entonces te escuchan, se callan. Y luego si tienen alguna duda te preguntan con mucho amor, no te hacen sentirte mal. Entonces me di cuenta que lo que yo necesitaba para poder darme a los demás tenía que liberarme de esa carga porque me parece una barbaridad por mi parte el intentar ayudar a los demás teniendo una mochila, y a  medida que me voy liberando estoy como más abierto a los demás, y los demás pueden notar personas que me conocen ya de hace un tiempo mi evolución y darse cuenta de como voy avanzando. Yo ya no soy la misma persona de hace unos años.

Me llama mucho la atención y me gusta mucho hablar con ellos por la paz queme transmiten y me dejan en el corazón y las Madres lo mismo. Son un encanto. Sabes que rezan por ti y que están intercediendo constantemente. Y siempre que voy a Fátima lo primero que hago es ir a ver a los padres y tengo ahí una amiga que conocí  antes de que entrara en el Carmelo en clausura. Fue en verano, en agosto, y el 8 de septiembre el día de la Natividad de nuestra Señora, ese día ingresó en el convento. Y me lo decía que había tenido una llamada muy fuerte en la JMJ de aquel entonces de hace unos cuatro años. Así que cuando voy siempre voy a verla porque me produce una gran paz ver la cara de felicidad que tiene, está guapísima, y eso es lo que más me ayuda. Pero yo tampoco quiero ser como los frailes, es decir, lo que quiero es ser seglar, vivir en el  mundo como seglar.  Yo no quiero ser un fraile sin hábito y estar todo el día rezando. Intento cuando voy por la calle tener presente a Dios, entonces Dios es mi compañero de camino. Entonces cuando me encuentro con algo le digo ¿y tú Señor que harías en este caso? En oración permanente. Intento hacerlo así. Y cuando estuve en Batuecas el P Francisco me enseñó la oración contemplativa y la verdad es que es una maravilla.

¿Cómo ves la vocación del Carmelo Seglar en el mundo actual?

Bueno yo creo que la vocación del Carmelo yo creo que tiene que evolucionar como también tiene que evolucionar los Padres y las Madres del Carmelo Descalzo por que de las Madres no sé tanto, pero los Padres dicen que si que está muy bien el Carmelo Seglar pero a la hora de la verdad es que no nos hacen mucho caso. En el sentido de que son como muy cerrados, pero no por mala fe sino porque de alguna manera ellos son los custodios de la transmisión de la fe a lo largo de los siglos. Y la Iglesia es la que custodia

todos los dogmas de nuestra fe , y de alguna manera sienten miedo que todo eso se les escape de las manos y ponerlo en personas que no están suficientemente preparadas. Creo que tiene  que evolucionar en el sentido de que tienen que formar a los carmelitas seglares y si que he notado cuando estuve de secretario y luego Mayte me puso de formador, la formadora principal era ella.  Yo estaba de apoyo. A mí  por ejemplo, me falta formación y se lo dije a ella. Comprendo que la gente necesitamos la formación de un sacerdote pero sin pasarnos. Pero evitando el clericalismo.  Es por esto que estoy intentando liberarme de la mochila para poder darme a los demás.

El Carmelo si te das cuenta lo que nos lleva es a nuestros orígenes, es decir tampoco nos están pidiendo nada diferente.

Hay dos vías para acercarse a Dios, una es la forma “oficial” que sería entrar en una Orden religiosa, radical, y la otra a través de tu propia vida pero en cualquiera de los dos casos tiene que haber un compromiso ante  Dios  o por lo menos ante tu propia conciencia.

Los cristianos estamos convencidos que los problemas que tenemos son físicos de aquí y de ahora, y por lo tanto la solución tiene que ser en el aquí y ahora algo temporal, y algo físico. Pero la solución no está ahí, está en Jesucristo. Entonces claro, a mí eso me llamó mucho la atención porque la gente dice yo puedo solucionar esto y no necesito la ayuda de nadie. Estás equivocado, necesitas la ayuda del Señor para superar las pobrezas, y sino, no haces nada y si lo haces es porque Dios ha querido mostrarte algo. Él está ahí.

¿Qué les recomendarías a los carmelitas seglares de hoy en día?

Que recomendaría escuchar más. Escuchar y eso implica no juzgar. Escuchar para entender al otro.

¿Tienes alguna anécdota en tu vida en comunidad que quisieras compartirnos?

Lo único una amistad muy grande con César y luego también el acercamiento que he tenido con Iluminada pero que realmente tampoco se pueda decir que sea nada especial.

Y para finalizar, ¿volverías a repetir tu vida en el Carmelo Seglar?

Sí, sin duda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *